domingo, 24 de enero de 2010

Jackson y yo...

Aún sigues en mi jardín, dónde estás ha crecido un rosal muy colorido... es curioso, siempre tenías el afán de comerte todo lo colorido aunque sólo podías ver en blanco y negro.
Te tuve 2 meses y aún no entiendo cómo pude encariñarme tanto con un pequeño cocker cuyos hobbies eran romper zapatos, destrozar mis medias y lamerme toda la cara cuando descansaba cómodamente en el sillón de la sala.

A un perro no le importan los autos lujosos, casas grandes, ni ropa exclusiva de diseñador, con un pedazo de madera se sentirá feliz, a un perro no le importa si eres rico o pobre, alto o bajo, tonto o astuto... sólo dale tu corazon y él te dará el suyo.

¿De cuánta gente puedes decir eso?
¿Cuánta gente puede hacerte sentir puro y especial?
¿Cuánta gente puede hacerte sentir... EXTRAORDINARIO?

Sí ya pensaste en alguien... dile que la amas =)

Pdta.: Querido Jackson, espero que te guste el cielo y que ahi haya mucho que morder...