Haber... imaginemos nuestro primer concierto, nuestro primer 20 en la escuela o nuestro primer celular... cada uno de esos momentos, cuando llegaron, brindaron una nueva emoción a nuestras vidas que indudablemente fueron gratas y son inolvidables.
Yo pienso que en el amor sucede algo similar, cada emoción nueva es diferente, pero sólo hay un sentimiento que nos embarga hasta lo más profundo de nuestro ser, uno que hace temblar nuestro cuerpo hasta lugares que ni siquiera sabíamos que podrían ponerse nerviosos al mirarla.
No hablo del 1er amor... no, no, no; hablo del 1er gran amor.
El primero está lleno de ternura, inocencia y todo lo que ya te pasó =P
Pero el segundo es aquel que te hace dar la vida entera sin dudarlo, aquel cuyos besos se clavan profundamente en todos tus huesos y los hace bailar al son de su sonrisa.
Hoy, hablo de ti porque... "no olvidas el cielo después que estuviste ahi" ¿cierto? Es extraño, lo sé... pero aunque no duermo contigo, te sueño; aunque no estás a mi lado, algo revolotea dentro mí al ver tu foto en mi billetera, desconozco si son mariposas o polillas... pero de que revolotean, ¡revolotean! =)
Sabes... concuerdo con tu frase de que "no sabemos lo que pueda suceder mañana" pero... me encantaría estar a tu lado cuando eso suceda.

Pdta.: Quizás te guste esta frase,
"una casa sin ti... es como una oficina",
¿vuelve si? Te extraño