sábado, 13 de febrero de 2010

Amigo Abel...

Ojalá pudiera devolver el tiempo para verte otra vez, para sonreir contigo, para pedirte uno de esos abrazos de oso que solías darme y nunca soltar tu brazo...
Quizá nunca contemplé la vida así y por eso aún me afecta tanto estar sin ti...
Entiendo que Dios te ha llamado para que estés a su lado, pero nunca imaginé que doliera tanto, te llevaste partes de mi corazón y es muy difícil no pensar en el vacío que dejaste aquí, ni sentir tanta rabia de no haberte dicho cuánto te amo...

Ayer fui maltrecho al hospital por un bicho raro al que llaman 'gripe'... camino a la farmacia no paraba de renegar porque fue en ese mismo lugar donde te vi partir sin que nadie pudiera hacer algo más que mirarnos con pena y tristeza.
Mientras leían mi receta y llenaban el mostrador de pastillas de diferentes colores, entro una humilde mujer con un regordete bebe en sus brazos... cuando empezó a llorar... su esposo muy atento con ellos, le dijo: "...tranquilo Abelcito, sólo compramos tus pañales y nos vamos a casa ya? no llores amor..."

Me llamó la atención saber que tenía tu mismo nombre... seguí esperando que el boticario encontrara un jarabe que necesitaba para terminar con mi pedido. Cuando lo encontró, empezó a llenar todo en una bolsita, en ese mismo momento cuestionó a la mujer: -¿Tiene sólo un mes de haber nacido cierto?- ella respondió, -no joven, este 14 recién cumple un mes-. Me quedé paralizado 2 segundos antes de volver en sí y preguntarle... -disculpe señora ¿a qué hora nació su hijo?-
Su respuesta me dejó suspendido en el tiempo... no podía ser verdad.
Un bebé había nacido sólo 1 minuto después de tu partida, 04:01am..., tiene tu mismo nombre e incluso tu sonrisa...

Sabías que necesitaba una señal tuya para poder seguir viviendo...
gracias por haberme puesto ese día ahi.

En homenaje a un amigo...
a mi amigo Abel,
† 14/01/2010