domingo, 7 de marzo de 2010

Como un perro (1)...

Probemos la reacción de tu inteligencia emocional…

“Tienes que ser como un perro… SÍ... tienes que ser así para poder vivir más feliz.”

No te enojes, ya me entenderás… un perro puede olerte a la distancia, conocer tus pasos, sentir que estás cerca al oirte hablar. Cuando llegas a casa te ladra, mueve la cola, salta y jadea porque se siente muy feliz de verte ¿cierto?

Tú tienes una buena relación con tu mascota porque el perro es responsable de la mitad de su relación contigo, hace su parte realmente bien. El perro es un muy buen perro... =D

Ahora te toca a ti… tú te responsabilizas de tu parte, lo alimentas, cuidas de él, juegas con él, lo bañas, lo quieres incondicionalmente porque el perro, puede ser un perro contigo y eso a ti te gusta. Resulta fácil querer al perro porque él no opina acerca de ti, no te juzga, te respeta, te acompaña y a la menor señal de peligro por las noches, ladra tan fuerte como si quisiera que todos supiesen, que es él quien te cuida y que daría la vida por protegerte.

Si amas a tu pareja tal como es y aún más importante, te amas tal y como eres, puedes tener una relación, como con la de tu perro. Serás tú mismo y harás lo que tengas que hacer en tu parte de la relación. La harás bien y eso te hará sentir mejor porque no intentarás hacer lo que no te toca a ti, porque dejarás que ella sea ella y él, sea él.

Yo creo que de esta manera entenderás más a tu amor, ese amor eterno e incondicional.

Continuará…