Entonces, ¿que pasaría si ya no vuelva a ser capaz de seguir haciéndolo? ¿que ocurriría si ya no pudiera volver a escribir?
Si las únicas palabras que escriba estén en las notas de mi agenda, en el crucigrama dominguero, en una lista de compras, en tarjetas de cumpleaños o notas recordatorias que bailan en la refri esperando su destinatario.
¿qué sería de mí sin escribir?
El cursor no para de parpadear, me pide un sentimiento latente que brindarle, frases ligadas al corazón, nacidas en el alma pero perpetuadas en sus labios...
En momentos como este, siento que me urge encontrar el camino de regreso hacia ti. Pero como lo leí de niño en un cuento, yo eché miguitas de pan y los pájaros tenían hambre.
Ok!, no pido fraseS, sólo deseo una, una frase que aliente mis deseos de verte, de sentirte, una que me recuerde la dulce química, física o matemática que existe entre nosotros.
Sabes, quizás no tenga que esforzarme tanto y sólo tenga que escribirte como si estuvieras a mi lado... como si fueras tú quien sonriente me ve frente a la computadora y mi corazón entienda exactamente lo que quiere decir...
PUNTO