He podido observar que muchas personas cometen un grave error al poner su felicidad en las manos de su amada o amado. Querida lectora, la felicidad no proviene del exterior. Tú eres feliz por el amor que emana de tu interior; pero, tan pronto como haces que él sea “el responsable” de tu felicidad, estarás programándote para sufrir.
Tú no serás feliz, solamente cuando él es feliz, ni tienes que estar triste sólomante cuando él esté triste… ¿Sabes qué te sucede? eres egoísta. Egoísta al pensar sólo en él mas no en ti y ni qué decir de lo contrario, si piensas sólo en ti y no en él. El amor NO es egoísta.
Muchas personas al momento de colocar los aros de matrimonio, piensan: “espero que me hagas feliz” o “deseo hacerte feliz”, sólo piensan en una parte del todo, o en sí mismos o en la otra persona, no en un nosotros y no creo que sea un buen comienzo de algo que durará toda tu vida.
Imagina que juntes toda tu felicidad, luego la llenaras en una estrella y se la entregaras en sus manos. Un día por alguna razón él tropieza y la estrella se le cae de las manos y se rompe en un millón de pedazos… ¿significaría que tu felicidad desapareció? Claro que no. En toda relación hay dos mitades, tú eres una mitad y eres responsable sólo de esa parte, no de la otra. El amor no es cojo, camina de a dos. La felicidad tiene 2 manos que juntas aplauden al ritmo del amor...
Recuerda, sólo tú eres quien construyes tu propia felicidad… si eres consciente de que nadie más puede hacerte feliz y de que la felicidad es el resultado del amor que emana de ti, podrás entregar esa felicidad a tu amor y a él.
Así que, ¿con qué frase te quedas hoy?
- Gracias a ti… yo soy feliz por el amor que me haces sentir.
O
- Tenerte, me hace MÁS feliz por el amor que siento en mí… por ti.