¿Sabes que es lo que quieres?... ¿segura?, ¿y cómo sabes que lo tienes es lo que quieres?
Volvamos a los animalitos para explicarme... son tan maravillosos que nos ayudarán a entendernos a nosotros mismos.
Si quieres un perro, entonces ¿por qué te compras un gato? Si quieres un gato, entonces ¿por qué comprarte un caballo o un pollo?
¿Sabes qué tipo de mujer o de hombre quieres?
Seguro por ahi estarás diciendo, ¿no que no debemos de basar nuestro amor en requisitos o condiciones? Claro y tienes razón... obvio que lo dirás si has leído que el amor no tiene EXPECTATIVAS ahi mas abajito...
No intento contradecirme, no se trata de requisitos necesarios para amar a alguien, sino quiero que sepas lo que realmente quieres para que no te mientas forzándote a estar con alguien a quien no amas verdaderamente.
Puedo darme una idea de lo que anhelas sentir estando al lado de tu pareja... es aquella que hace que tu corazón palpite a mil y se detenga de vez en cuando, aquella niña con la que sueñas al sonreír, aquel en el que piensas tanto… que lo llamas cuando en realidad querías llamar a tu hermana o tu mamá, el que te ama sencillamente tal y como eres.
Entonces… ¿por qué engañarte con otra cosa?, ¿por qué no conseguir lo que quieres?, ¿por qué fingir que alguien se ajusta a lo que no es? No significa que no quieras a esa persona. Haces una elección y eres responsable de esa elección. Pero el amor va un nivel más allá de ese cariño.
Ahora imaginemos que te compras un perro y adoras a los gatos. Quieres que tu perro se comporte como un gato e intentas cambiar al perro porque nunca dice: “miau”.
Repito, si quieres un “miau” ¿qué estás haciendo con un perro? ¡Búscate un gato! Esta es la única manera de empezar una relación maravillosa. En primer lugar tienes que saber lo que quieres, cómo lo quieres y cuándo lo quieres.
No te mientas a ti misma.
No inventes en la gente lo que no tiene.
Arriésgate, pero sé sincera. Si funciona, sigue adelante. Si no funciona, entonces hazle un favor a tu pareja y a ti mismo: márchate; permite que se vaya. No seas egoísta. Ofrécele la oportunidad de descubrir lo que realmente quiere, y a la vez, ofrécetela a ti mismo.
Si no va a funcionar, es mejor mirar en una dirección distinta. Si no eres capaz de amar a tu pareja tal como es, debes saber que hay alguien que sí lo hará. No pierdas tu tiempo y tampoco le hagas perder el suyo.
Eso... eso es respeto.