martes, 2 de marzo de 2010

Una chalina y una café...

Salí a correr, tratando de ejercitar mi herculeo cuerpo de semidiós griego... =D
Bueno ok, ok, quizá exageré un poquito... no salí a correr, salí a caminar =P

En fin... llegué muy tarde al restaurant y pedí un café y un sandwich para recuperar fuerzas... leía el periódico mientras esperaba por la comida, últimamente se ha hecho más peligroso salir de noche y solo.
De pronto una radiante mesera se acercó muy sonriente a la mesa, trayendo mi cena: era tan delicada al andar que parecía una modelo o una reyna de belleza; al entregarme el café me tocó la mano, noté como uno de sus dedos me acarició por debajo, muy sutílmente.

Con un tono amable me preguntó: "disculpe, ¿qué cremas desea?", puse mi cara de pitufo y sólo pude decir: "sí... yo también te quiero" =D No sé si oí un canto de sirena, de esos que te encandilan y te llevan al fondo del mar sin dudarlo, o si es que actúe de manera manipuladora para ver su reacción, pero no hallé una mejor sonrisa que la suya en todo ese día.

Movió la cabeza al alejarse, como diciéndome que no había logrado sonrojarla.

Trajo el sandwich y puso una pequeña fuente de cremas al lado... en ese instante apareció un pequeño diablillo en mi hombro izquierdo que decía: -pedazo de tarugo, pídele su celular-, pero el angelito al otro extremo decía: -déjala tranquila que luego sufres demasiado y eso no te hace ningun bien- como siempre, ganó el bien y yo no dije nada más...

Al salir utilice mi última carta, dejé mi chalina en la silla y salí como si tuviera prisa... si mi teoría era cierta, sería ella quien saldría a buscarme y entregarme lo que se supone que olvidé...

-Lo olvidaste en la silla- dijo ella luego de alcanzarme a unos metros del restaurant; ahora nadie la vería, no tendría presión alguna y estaríamos literalmente solos en medio de la calle... si la única frase que le dije en esa noche había surtido algún efecto, sería ella quien rompa el abrumador hielo del silencio... por lo menos en teoría tendría que suceder así.

-¿mañana también vas a venir?-,
- hmmm ¿tú quieres que vuelva?...

-pero... ¿no te da miedo?-
- sabes, me da más miedo no venir...