domingo, 14 de marzo de 2010

Música en mí...

Haber… ¿qué diría un poeta?

Tu voz es música, el tono de tus labios nació en lo angelical del cielo, tus palabras son melodías que encarnan lo hermoso de la vida en un “Te quiero”… mi vida, tú eres la música de la vida, apasionada y sensible…

Pues sí… pero también hay otros sonidos dulces en ti.

Cuando te ríes de mis tonterías, cuando reniegas y haces un raro ronroneo por estar molesta, cuando me abrazas y tu cabello toca mi rostro... quizás tú no lo escuchas, pero yo siento cada una de tus pestañas como campanitas de iglesia, ¿recuerdas cuando abrías y cerrabas los ojos al borde de una de mis mejillas? =D

Incluso cuando intentabas silbar, eso es música para mí; cómo olvidar ese tarareo único tan tuyo que tenías al cocinar, aunque utilizabas una olla arrocera y luego gritabas como Fiona por haber quemado la cena... pero sonidos como esos son los que escuchas a diario, aún estando dormido.

Bonita... eres como un i-pod viviente, tengo todos los ritmos, tonos y sonidos del mundo en ti.

Quizás por eso me recuerdas tanto a mi guitarra,
al igual que ella,
tú me haces sentir…

la música en mí.